El domingo 16 de mayo, en la Plaza mayor de Salamanca, más concretamente en la carpa central de la feria del libro, presentamos La Salamanca escondida entre sus piedras. Y digo presentamos porque estaremos sus autoras (Isabel Andrés y Amalia Sánchez) y un servidor, a la sazón autor del prólogo de la obra.
Adjunto un fragmento del prólogo para animaros a acudir y a comprar el libro:
PRÓLOGO CON FÁBULA Y DEMONIO DENTRO
Uno de los pocos pactos con el demonio cuyas cláusulas se conservan por escrito apareció hace sesenta años en los sótanos de un ruinoso cenobio del Perigord. El cómo se descubrió tan singular documento es una historia apasionante, pero no la referiremos en este momento por razones de extensión; baste saber que el contrato apareció bajo una losa y que lleva adjunta una breve nota que narra las circunstancias del acuerdo. Lo hace más o menos en estos términos: un mozo incauto (al que podríamos llamar Faustino) se mete en una cripta y allí, además de un batallón de murciélagos, encuentra al diablo en persona. Lucifer, envuelto en su capote de sombras, los ojos llameantes, la cuerna chamuscada, recibe la visita con cierto fastidio. Un sirviente jorobado enciende unos viejos candelabros y sirve al visitante un vaso de agua de los tibios manantiales subterráneos. El joven intruso ofrece su alma a Satanás y éste, a cambio, casi con desgana, promete lo habitual: el amor de las mujeres, la flor de las doncellas y la honra de las monjas, todo ello a cobrar cada tres días; dignidades y embriaguez constante, lúcida y placentera.
El acto, que tendrá sus sorpresas, comenzará a las 12 del mediodía.
